13/12/2021

El presidente de CEIM critica la hostilidad del Gobierno con las empresas al articular medidas restrictivas a la libertad empresarial y el aumento de la presión fiscal

Se ha celebrado la Asamblea General Extraordinaria de CEIM en la sede de la patronal madrileña. El acto ha sido inaugurado y conducido por el presidente de CEIM, Miguel Garrido, quien, acompañado por la secretaria general, Sara Molero, ha pedido al Gobierno central un cambio de rumbo en las políticas económicas respecto a las empresas para alcanzar la reactivación y consolidar una economía competitiva en las próximas décadas. 

El acto también ha contado con la participación del presidente de honor de CEIM, Enrique Cornejo y el presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, Ángel Asensio. Durante su discurso, el máximo representante de los empresarios madrileños, Miguel Garrido, ha denunciado la “criminalización constante de los empresarios” y la hostilidad del Gobierno hacia el tejido productivo a través del aumento de la presión fiscal y el incremento de trabas normativas que dificultan el crecimiento y la sostenibilidad de las empresas que “aún se encuentran muy debilitadas por la crisis”.

Miguel Garrido ha destacado que las empresas son “el instrumento para conseguir que haya un mayor crecimiento económico, mayor riqueza y sobre todo más empleo, que es el principal problema de la sociedad española”. Del mismo modo, ha criticado el rumbo de las decisiones del Gobierno central al hacer “lo contrario a lo que se necesita” y ha pedido certidumbre y seguridad jurídica para el tejido productivo. 

Al hilo ha recordado que para los empresarios es clave la agilidad en la administración de los fondos para evitar la desaparición de empresas; configurar herramientas que apoyen la reestructuración de las mismas y una política amable a la inversión.

El presidente de CEIM también ha pedido rebajar fiscalmente la presión de las empresas, “al menos hasta que puedan consolidar su crecimiento y ser viables”, y reducir las cotizaciones sociales; una presión impositiva sobre el factor trabajo que desincentiva la contratación y agrava el problema de sostenibilidad de las pensiones y la incorporación de jóvenes al mercado laboral.

El presidente de la patronal ha mostrado la preocupación del tejido empresarial madrileño ante la desigualdad entre sector público y privado, debido al incremento exponencial del gasto público, “mientras que las empresas han visto caer su volumen de negocio y empleo”.

A continuación, ha alabado al Gobierno madrileño que a diferencia del nacional ha apostado por la libertad empresarial “demostrando que una política fiscal no agresiva tiene como consecuencia el incremento de la actividad”. Del mismo modo, según el presidente de CEIM, estimula el ahorro, fomenta el consumo y la inversión para conseguir una mayor recaudación y bienestar.

No han faltado las referencias del presidente de CEIM a la preocupante coyuntura internacional debido a los efectos de la inflación, los elevados costes de las materias primas y el aumento del precio del gas que, entre otras cosas, llevan al colapso de ciertos sectores productivos. 

Por último, el presidente de CEIM ha manifestado que el texto de la reforma laboral que finalmente se lleve a aprobación, podrá ser una rémora para el crecimiento empresarial y la creación de empleo o, todo lo contrario, en función de la predisposición del Gobierno a anteponer el interés general a ideologías partidistas. 

Asimismo, ha defendido que la nueva regulación deberá contribuir a la mejora de la productividad a través de permitir una mayor flexibilidad en la gestión de las empresas.

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